Hoy es:
 
  “Tras las huellas del Ministerio de Justicia de Cuba”
Resumen
 
ETAPA 1902/ 1909

 

 

 

 
 
   
Antecedentes económicos sociales  
   
Situación política, Social y Económica del País en concordancia con la Legislación General Dictada durante este Período.  
   
Denominación del Organismo.  
 
Nombres y Períodos de los Secretarios de Justicia.  
   
Lugares donde Radicó el Organismo.  
       
    Estructuras y Funciones del Organismo.  
   
 
    RUBEN MARTINEZ VILLENA: Trabajador del organismo.  
       
    Final del Período.  
 

 

En esta sección se encuentra una secuencia de breves notas y ensayos, relacionados con la evolución social-política-cultural y económica de nuestro Ministerio desde el siglo pasado (XX) hasta el presente (XXI), según la memoria histórica que se recoge en nuestros archivos.

La búsqueda de los hechos que guarda el pasado, nos permite organizar esta cronología de acontecimientos relacionados con el papel del MINJUS en la evolución histórica de la nación cubana.

Hablaremos de antecedentes y orígenes, lugares de su ubicación, estructura administrativa y funciones, personas que ocuparon cargos en el mismo, denominaciones que recibió el organismo; entre otros temas y acontecimientos curiosos que narra la historia.

Acompáñenos, en este recorrido por las huellas del MINJUS en la historia, a partir de las vivencias personales y el caudal de información que atesora “la Gaceta Oficial de la Republica de Cuba”, puesto a nuestra disposición en la Comisión de Historia del organismo.

 
 
 
ANTECEDENTES ECONÓMICOS Y SOCIALES

El advenimiento del año 1902 representó para la sociedad cubana, el lógico enfrentamiento con las contradicciones engendradas en su seno por el lastre político y socioeconómico que sembraron en el país el coloniaje español y la ocupación militar norteamericana. Ambos en el marco histórico del desarrollo de sus respectivos regímenes sociales, contribuyeron a la prostitución de los altos valores de la nacionalidad cubana, salvados en el primer caso por el digno y victorioso combate librado por los aguerridos mambises y sus preclaros conductores; y en el segundo, por las luchas denodadas, decorosas y fieles de los que se enfrentaron sin vacilaciones a las corrientes anexionistas, al entreguismo y a la traición.

La herencia, que nos legaron los que con sus actitudes traicioneras, veladas y desembozadas, de anexionistas, conformistas y cobardes, fue el cuadro bochornoso en el que se enmarcó la figura humillante de la Enmienda Platt, los tratados sobre la cesión de tierras para carboneras y estaciones navales y las prepotentes tarifas arancelarias; agregando a ello la supeditación política, engendrada por la penetración económica en las ramas más importantes de la economía, principalmente la azucarera. Eran los primeros vagidos del neocolonialismo y del imperialismo.

Aquel 20 de mayo del 1902, bajo el manto engañoso y pérfido del himno, el escudo y la bandera, los Estados Unidos pretendieron encubrir que no solamente se marchaban con sus soldados , sino también con los elementos económicos y políticos básicos para ejercer su dominación sobre la Isla, dejándonos la ilusión de los símbolos y de la libertad por los que habíamos luchado durante treinta largos años.

En aquel panorama, junto a otros elementos similares creados por la Intervención Militar Norteamericana (y que nos dejó como parte de su nefasta herencia), nació el Ministerio de Justicia, en aquella época llamado Departamento de Estado y Justicia.

 
 
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FUNCIONES DEL ORGANISMO

Las funciones que tenía el organismo asignadas en aquella época tuvieron sus variaciones. Al principio se le asignó la responsabilidad de los Registros Civiles y el Notariado, la Estadística Criminal y Civil, y la publicación de la Colección Legislativa y la Jurisprudencia; posteriormente, en el año 1908, se les incluyeron los Asuntos de Gobierno y Judiciales, y los Antecedentes Penales.

Ya en 1909, al separarse de Estado, a Justicia se le encomendó la atención directa de todos los asuntos cursados ante los tribunales en los cuales el Estado se hallaba interesado, asumiendo las funciones que hasta entonces desempeñaban los fiscales, constituyéndose la Secretaría de Justicia en el jefe administrativo de los mismos y a cargo de la representación estatal ante los tribunales.

Entre las funciones que se asignaron al Secretario de Justicia estaba la de dar su opinión al Presidente de la República y a los Secretarios de Despacho, cuando lo solicitaran, sobre asuntos de índole legal y jurídica. En estos casos sus opiniones eran de carácter consultivo, sin fuerza de obligatoriedad.

 
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LUGAR DONDE RADICÓ (UBICACIÓN)

Sobre los diferentes lugares o locales en que radicó el organismo, sólo se puede referir por las informaciones obtenidas de antiguos trabajadores del mismo (que no han podido ser verificadas), situando en el año 1899 a la Secretaría de Justicia e Instrucción Pública en un local que existió en la Calle Tacón No. 1, ya demolido al fondo de lo que fue el “Palacio del Segundo Cabo” , donde radicó durante muchos años el antiguo Tribunal Supremo de Justicia de Cuba. Más tarde en este lugar radica, el edificio que ocupa, el Consejo Nacional de Cultura.

Posteriormente, en el año de 1900, ya desvinculada de Instrucción Pública de acuerdo con lo dispuesto en la Orden Militar No. 1 del primero de enero de 1900 (Gaceta Oficial Extraordinaria de esa fecha), la Secretaría de Justicia se domicilió en el llamado “Convento de Belén”, situado en las Calles de Compostela entre Luz y Acosta. En dicho lugar, en 1902 , se fusionó con la Secretaría de Estado pasando a nombrarse entonces Secretaría de Estado y Justicia . Esta situación se mantuvo hasta 1909, en que fue promulgada la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo y nuevamente la Secretaría de Justicia adquirió carácter independiente para el desarrollo de sus actividades, al desvincularse de la Secretaría de Estado.

 
     
 
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NOMBRES DE SECRETARIOS (8) QUE OCUPARON CARGO

Carlos de Zaldo y Beurmann

Carlos Eugenio Ortiz Coffigny

Juan F. O´Farrill Chapottín

Pedro F. Diago Du´Bouchet

José Raúl Sedano Agramante

Manuel Landa González

Luís Octavio Diviñó y Desbordes

Ramón Mesa Suárez

 
 
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ESTRUCTURA ADMINISTRATIVA

Analizando el primer presupuesto de gastos de la república nos encontramos que la estructura administrativa del Departamento de Justicia estaba compuesta por la Dirección de Justicia y por la Sección de los Registros y del Notariado. Lo relativo al personal y los pagos, así como los servicios generales y servidumbre constituían unidades administrativas para la atención conjunta de las actividades que desarrollaban Estado y Justicia.

En el año 1909, al finalizar la Segunda Intervención, ya los presupuestos reflejaban una estructuración administrativa más amplia y racional para la Secretaría de Justicia; entonces estaba organizada en la forma siguiente:

  • SECCIÓN DE ASUNTOS DE GOBIERNO Y JUDICIALES.

  • SECCIÓN DE LA COLECCIÓN LEGISLATIVA.

  • SECCIÓN DE ESTADÍSTICAS Y ANTECEDENTES PENALES.

  • DELEGADOS EN TRIBUNALES Y JUZGADOS.

  • DIRECCIÓN E INSPECCIÓN DE LOS REGISTROS Y DEL NOTARIADO.

  • SERVIDUMBRE.

PRESUPUESTO

No fue hasta el día primero de noviembre de 1902 que se sometió al Congreso de la República el primer presupuesto de la nación cubana. En el mensaje que en esa fecha le dirigió Tomás Estrada Palma presentándole el presupuesto para el año fiscal de 1903, se reflejaba la penuria económica del país. El montante de los gastos presupuestados alcanzó la cifra de 0$ 14´899, 967.72, de los cuáles correspondió al Departamento de justicia, de la Secretaría de estado y Justicia, la suma de $51,470.00 (0.34% del total de gastos presupuestados), excluido el salario de $6, 000.00 anuales para el Secretario del ramo.

En ese presupuesto la plantilla de la Dirección de Justicia era de 42 trabajadores; para sufragar el salario de los cuales se asignó la suma de $ 43, 820.00, destinándose el resto, o sea $7,650.00 para gastos de materiales y otros.

En esa plantilla los salarios más elevados eran los del Director y el del Jefe de los Registros y del Notariado, que ascendían a $300.00 mensuales. El que menos recibía era el mozo de limpieza, que ganaba $37.50 cada treinta días.

Los últimos presupuestos del período (1907-1908 y 1908-1909), fueron aprobados por el Gobierno Interventor; el primero por el Decreto No. 830, publicado en la Gaceta Oficial Extraordinaria de Julio 29 de 1907, que se elevó a $23,309,539.87, destinándose a la Secretaría de Estado Y Justicia $620,265.57 (2.23%) de los cuales al Departamento de Justicia correspondió la suma de $218,870.00 (0.93%) para aplicar $159,720.00 a los haberes del personal (125 trabajadores) y $ 59,150.00 para gastos de materiales y otros. El segundo presupuesto para el año fiscal de 1908-1909, aprobado por Decreto No. 796 publicado en la Gaceta Oficial Extraordinaria del 31 de julio de 1908, contemplaba gastos por $24´285,303.00, de cuyo total se asignó para la Secretaria de Estado y Justicia $730,179.00 (3.00%), de la cual al Departamento de Justicia correspondió la cifra de $217,780.00 (0.89%), destinándose $173,230.00 para el pago de salarios (131 trabajadores) y $44, 550.00 para gastos de materiales y otros.

Como podrá observarse, la parte del presupuesto para gastos que se asignaba al organismo siempre fue inferior al 1%, durante todo este período.

 
 
 
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DENOMINACIONES

En este período el organismo tomó las denominaciones de Secretaría y Departamento. El nombre de Secretaría le viene impuesto desde el 11 de enero de 1899 (Gaceta Oficial de 18 enero de 1899), cuando el Gobernador Militar de la Primera Intervención Norteamericana dispuso que el gobierno civil lo administraran cuatro secretarías, llamadas de Estado y Gobernación; Hacienda; Justicia e Instrucción Pública; y Agricultura, Comercio, Industria y Obras Públicas.

Con posterioridad, el primero de enero de 1900 (Gaceta Oficial Extraordinaria de esa fecha) se dictó la Orden Militar No.1 por el propio Gobierno Interventor, la que ordenó reestructurar el gobierno civil aumentando a seis las Secretarías: Estado y Gobernación; Hacienda; Justicia; Agricultura, Comercio e Industria; Instrucción Pública; y Obras Públicas.

Casi al terminar la primera Intervención, el día 17 de mayo de 1902 (Gaceta Oficial de esa fecha), y a instancia del Presidente electo Tomás Estrada Palma, según expresa el texto de la Orden Militar No. 161, quedo dividido el Departamento de Estado y Gobernación, pasando Estado al Departamento de Justicia, que desde entonces se llamó Departamento de estado y Justicia.

Sobre la transformación de nomenclatura entre Secretaría y Departamento, no han sido encontradas referencias anteriores que indiquen que se produjo realmente el cambio, por lo que es de presumir que todo se reduce a un error de redacción en la Orden Militar, producto de los usos y costumbres de los norteamericanos, que utilizaban el término Departamento para designar las oficinas gubernativas. Abunda en ello el hecho de que Secretaría se llamaba al inicio del primer gobierno republicano y ese nombre tenía, al iniciarse la Segunda Intervención Norteamericana en Cuba, las oficinas gubernativas del poder ejecutivo.

Al renunciar los Secretarios del Gabinete cuando se produce la Segunda Intervención, está no nombra nuevo Secretario para estado y Justicia y divide las funciones de esta Secretaría en dos Departamentos, a cargo de jefes interinos; aunque sin variar la nomenclatura de la misma que siguió nominándose igual, hasta el 28 de enero de 1909 que comenzó a surtir efecto el Decreto No. 78 del día 12 de enero de 1909 dictado por el Gobernador Militar, que promulgó la Ley del Poder Ejecutivo (conocida como Ley Orgánica del Poder Ejecutivo) en la que aparece la Secretaría de Justicia como una más de las que creaba dicho cuerpo legal.

DATOS CURIOSOS

Durante la ocupación militar norteamericana, ocupó la sub-secretaría de Justicia, Ramón Mesa Suárez, típico representante de la burguesía cubana reformista, que alcanzó notoriedad como literato de la época de fines del siglo XIX. Una de sus obras, la novela “Mi tío el empleado” (1887), fue objeto de la crítica de nuestro apóstol José Martí, quien expresó sobre ella este juicio: “El libro, sin ser más que retrato, parece caricatura; pero precisamente está su mérito en que, aún en el riesgo de desviar la novela de su naturaleza, no quiso el autor invalidarla mejorando lo real en una obra realista, cuya esencia y método es la observación, sino que hallando caricatura la verdad, la dejó como era.”

 
 
 
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